Si estáis especialmente sensibles, si no tenéis claro cual es el camino que coger, si os asaltan las dudas o simplemente estáis tranquilamente en vuestra casa, con un buen vino, una buena cena, y si puede ser acompañados, pués mejor, os recomiendo la última de Wong Kar-Wai, (Deseando amar, 2049, etc), My Blueberry Nights.
Aquí os dejo una crítica que he encontrado por internet, que seguro que os sirve mucho mas de lo yo pudiera escribir, además tampoco tengo mucho tiempo.
Hasta tres veces aplaudió el público asistente del festival de Valladolid al término del film. El largometraje era sin duda uno de los más esperados de esta edición número 52 de la SEMINCI, y parece que la gente quedó en su mayoría más que contenta. El debut de Wong Kar-Wai en inglés pasa con buena nota el examen del público, y además despeja las dudas que podía levantar Norah Jones en un papel protagonista. La cámara no tiembla al mostrar primeros planos de la actriz, y ésta se desenvuelve con suficiente soltura como para no desentonar ante la talla del resto de actores.
My Blueberry Nights es una hora y media larga dividida en tres historias casi independientes, enmarcadas en el particular viaje de Lizzie por encontrar su camino en el amor. Un escape emocional por la ruta 66 que lleva al personaje de Norah a tres lugares distintos, donde conoce a varias personas con las que de un modo u otro comparte su experiencia y aprende (o no) del resto. Historias de adicción, alegría y tristeza. Ilusiona y entristece por momentos, de forma velada, sin grandes sobresaltos, pero tocando el corazón.
El particular uso de la cámara del director oriental sigue presente en este acercamiento al cine occidental, que saca una gran belleza visual de todos los rincones. Su maestría y experiencia está presente, se nota en cada escena. Hay tomas, muchas tomas, a través de ventanas y cristales, con los protagonistas fumando o comiendo, desarrollando en silencio los sentimientos que quieren transmitir. Todos los actores están en ese sentido a muy alto nivel, especialmente David Strathairn en el papel de Arnie, un alcohólico con el corazón roto. Me encantó. Es su historia además, protagonizada junto con Rachel Weisz en plan femme fatale, la que mejor resuelta está, y probablemente la que más sensaciones transmite hasta la butaca.
No decepciona, es una película casi redonda en lo técnico y en sus pretensiones, y como introducción de Kar-Wai a un nuevo mercado es más que notable. Yo he quedado muy satisfecho, My Blueberry Nights es suficientemente buena por sí misma, aunque los seguidores del genial director quizá la vean por detrás de otras suyas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
La que hace de ex novia es cat Power,gracias por hacerte seguidor ,me apunto al tuyo tambien.
saludos
Publicar un comentario